100 % natural · Hecho en Francia

Publicado el 2/2/2017

Imortela de Bosnia

Imortela de Bosnia

Imortela de Bosnia 

Un poco de historia: 

Debe su nombre francés, «immortelle», a la excepcional longevidad de sus inflorescencias, que parecen no marchitarse nunca, ni siquiera una vez cortadas. Como es sabido, si se secan con la cabeza hacia abajo, se pueden conservar durante varios años. Si lo miramos bien, es a las brácteas —pequeñas hojas situadas en la base de las flores agrupadas en capítulo— a las que debemos esta cualidad.

En perfumería: 

El primer aroma que desprende la «immortelle» es el del curry. A continuación, se percibe que esta bonita planta desprende otros aromas cercanos a la rosa y la manzanilla. Fragancias melosas, dulces, pero también saladas y especiadas. La siempreviva aporta una auténtica personalidad a las composiciones florales, cipriadas o ambarinas. Lamentablemente, la siempreviva se utiliza poco en la perfumería fina, quizá precisamente debido a su fuerte personalidad.

Aromaterapia por vía olfativa: 

Calmante, relajante, psicoestimulante; por vía cutánea: antitromático, antiinflamatorio, cicatrizante. Es «el árnica de la aromaterapia». Perfumer and Flavourist, septiembre de 2018, aceite de Helichrysum italicum D.C. procedente de los Balcanes

La recolección de la siempreviva: 

Los tallos se cortan con tijeras de podar, dejando entre 10 y 15 cm de tallo en la base. La primera recolección se realiza durante la floración del tercer año de cultivo. Una vez pasada la floración, el rendimiento de la cosecha es menor.

Poscosecha: Para secarlas, las flores frescas se dejan en montones, al abrigo de la luz, para que no pierdan su color.

Producción de Bosnia y Herzegovina:

Según la embajada de Francia en Bosnia y Herzegovina, la siempreviva ocuparía entre 1 000 y 1 500 ha y ha experimentado un importante auge desde 2015. (FranceAgrimer-2017)

Dato curioso:

El término «Helichrysum» proviene del griego helios, «sol», y chrysos, «oro». La denominación francesa «Immortelle» (siempreviva) se debe a la conservación excepcionalmente larga de los ramos secos. Como curiosidad, la siempreviva también se utilizó en 1952 durante la coronación de Isabel II de Inglaterra en forma de pequeños ramilletes para simbolizar la perdurabilidad de su reinado.